A perfect addition to your Dia de los Muertos.
Dia de los Muertos has been a large part of many of our lives as latinos. Our company is based in Southern California where we are proud of our latino roots and choose to celebrate them through art and community. Throughout the years of enjoying Dia de los Muertos with our families, we watched as sugar skulls became less and less common on top of altars. So we began to ask why and made it our mission to bring authentic calaveras de azucar back to our communities!
Our sugar skulls are perfect for fun activities and celebrating cultural traditions. They are also a special way to remember and honor our loved ones through art. Whether you decorate yours with flowers or the favorite colors of your lost loved ones, these decorations symbolize the sweetness of life and remind us why we celebrate Dia de los Muertos.
These sugar skulls are handcrafted from white cane sugar paste and molded to dry. They are an integral part of Mexico’s history and have been used to honor loved ones for centuries!
Un complemento perfecto para tu Día de los Muertos.
El Día de los Muertos es una parte integral de nuestra cultura latina. Nuestra compañía se localiza en el Sur de California, donde el orgullo de nuestra cultura latina se basa en el arte y nuestra comunidad. A través de tantos años celebrando el Día de los Muertos con familia y amigos, notamos la ausencia de calaveras de azúcar creciendo. Nos preguntamos, ¿por qué? Así nació nuestra misión, ¡traigamos de vuelta las calaveras de azúcar a nuestras comunidades!
Nuestras calaveras de azúcar son perfectas para actividades culturales y también para disfrutar del arte con amigos. También son una forma especial de recordar y celebrar a nuestros seres queridos a través del arte. Si los decoras con flores o con los colores favoritos de aquellos seres queridos, estos adornos simbolizan la dulzura de la vida y nos recuerdan por qué celebramos el Día de los Muertos.
Estas calaveras de azúcar son hechas a mano de una pasta de azúcar de caña blanca y moldeadas para secar. Son una parte integral de la historia de México y, desde hace siglos, se han utilizado para honrar a nuestros seres queridos perdidos.